El «móvil de Harry Potter» se pone a un precio interesante

El LG G8 está a 599 euros en MediaMarkt, 200 euros por debajo de su precio de salida hace un par de meses. Ahora puede ser el momento de llevarte lo mejor por un precio razonable.

Sí, el LG G8 ThinQ Smart Green es ese móvil que se presentó en el Mobile World Congress de Barcelona en febrero-marzo y que llegó a las tiendas en verano a casi 800 euros. Para ser más precisos, un euro menos: 799 euros.

En LG estaban contentos porque después de algunos ejercicios por fin tenían terminales competitivos y aspiraban a recuperar cuota de mercado. Sobre todo teniendo en cuenta que las barbas del vecino (Huawei) estaban amenazadas por las tijeras de Donald Trump. Viendo cómo han ido los datos de los primeros meses del año, es difícil decir que hayan superado la prueba, y LG haya logrado aumentar considerablemente su cuota de móviles. Un dato: quitando las cinco primeras marcas -Samsung, Huawei, Apple, Xiaomi y Oppo- el resto de fabricantes en su conjunto ha disminuido en más de 30 millones de unidades sus ventas.

Independientemente de lo que digan los consumidores, el G8 es un gran terminal. Viene equipado con el Snapdragon 855 de Qualcomm, el que todavía se muestra como el más potente del mercado (a pesar de que ya haya llegado la nueva generación de Kirin, los procesadores de Huawei).

Ya sé que la mayoría de los usuarios presuponen que con un móvil se puede hacer de todo, se puede jugar, hablar, navegar, ver Youtube… Pero, si bien tienen razón, con unos se puede hacer mejor que con otros. Para poder ver bien un videojuego hace falta un buen procesador, una buena conexión de red, una pantalla en condiciones -por calidad y por tamaño- y, si es posible un sonido que esté a la altura.

Además, queremos que no nos pese demasiado (180 gramos), tenga buen agarre sin que parezca un móvil de combate, que tenga la trasera de cristal y los bordes metálicos. Vaya, pese a quien pese, que sea un especie de iPhone con Android en las tripas. Es lo que parece que quiere la gente.

Pues el LG G8 cumple. Sin entrar en detalles de test de rendimiento -por cierto, no queda nada mal frente a los pesos pesados, tanto los que comparten procesador 855 de Qualcomm como los de otras marcas, Kirin 980…- se desenvuelve perfectamente en todos los territorios, con una multitarea fácil y fluida. Se pueden abrir dos aplicaciones simultáneamente y trabajar con las dos sin problemas de rendimiento. Según Antutu, por ejemplo, en rendimiento general , derrota al 86% de los usuarios con una puntuación de 341974 y se queda en el puesto duodécimo.

Por esta prueba con Antutu me entero, también por ejemplo, de que tiene una pantalla con una resolución por debajo de lo que se espera en un ‘flagship’. Es sólo Full HD +, en lugar de QHD. Es decir, tiene 2248 x 1.080 píxeles en lugar de 2.650 x 1.440. ¿Se nota a diferencia de resolución? Si hacemos una apuesta y apuramos mucho igual sí, pero en condiciones normales, no. Por cierto, es una pantalla OLED de 6,2 pulgadas con una solapa o flequillo de dimensiones importantes.

Donde reside la magia

El LG G8 s se anuncia como el móvil con cinco cámaras. Y las tiene. Tres traseras y dos frontales.

Trasera
El bloque de tres cámaras traseras y el lector de huellas.

Las traseras son un súper gran angular (13 millones de píxeles, 136 grados de campo visual y f/2,4), un tele 2x (12 MP y f/2,6) y la principal de 12 megapíxeles y una aperfuta más luminoso f/1,8.

Lo curioso es el uso que hace de la segunda cámara frontal. La primera cuenta con un sensor de ocho millones de píxeles, pero la segunda es una «cámara Z», como la llaman en LG. Se trata de una ToF (Time of Flight, tiempo de vuelo) que se utiliza para medir la profundidad. Mide el timepo que tarde la señal en llegar a un punto y así calcula la distancia. Esto sirve para realizar tomas con efecto de profundidad (modo retrato con efecto Bokeh), pero también para reconocer gestos.

Y aquí está la apuesta de LG (por cierto, Huawei con su Mate 30 también se ha acercado a la interacción gestual). La cámara Z sirve para desbloquear el móvil mediante reconocimiento facial, por la lectura de la palma de la mano y para interactuar con él.

El desbloqueo por reconocimiento facial funciona bien incluso en condiciones de poca iluminación y con cambios como utilizar gafas o no. Igual sucede con la lectura de la palma de la mano (siempre que uno se acostumbre a colocar la mano a la distancia y posición relativa necesarias). Con respecto a la interactuación, tengo mis pegas.

Por cierto, el móvil también se puede desbloquear con el escáner de huellas, situado en la trasera bajo el bloque de las cámaras. LG no ha colocado un sensor bajo la pantalla.

La sensación de manejar el LG G8s mediante gestos es un tanto… ridícula. Pareces un mago intentando hipnotizar a un teléfono móvil. Hay que poner la mano a una distancia de la cámara ToF, perdón Z, y cuando se activa (se ve una barra de colores bajo el flequillo) cerrarla como su fuésemos a agarrar un botón grande. Con ese botón podremos controlar el volumen de la música durante la reproducción de canciones o de vídeos de Youtube y también arrancar diversas (no muchas) aplicaciones.

Tiene un buen diseño, cubierta de cristal y bordes metálicos en los que se integran muy bien la pantalla y la trasera, cuatro sistemas de desbloqueo funcionales (huella, facial, palma de la mano, códigos), efecto demo para atraer alguna mirada y dar envidia al cuñado, batería de 3.550 miliamperios (un poco más habría estado mejor) sistema de triple cámara trasero con súper gran angular y delantero doble con cámara de profundidad (un poco más de luminosidad se agradecería), gran potencia de proceso, tanto de CPU como de GPU… y ahora se puede conseguir por 599. Es una opción.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.