Los auriculares MDR-Z7M2, de Sony, están en otro nivel

Membrana enorme, materiales de alta calidad, compatibilidad con sonido de alta resolución… Cuando te colocas los MDR-Z7M2 corres el riesgo de desconectar demasiado.

Sony lleva años trabajando y evangelizando sobre el sonido en alta resolución. Ha invertido e investigado y la consecuencia es una gama de equipos compatible con Hi-Res más que notable. Estos MDR-Z7M2, evolución de los Z7, son una muestra de ello.

Los mostraron en septiembre, en la feria de electrónica de consumo IFA, en Berlín. Vaya por delante que estamos hablando de un equipo caro. No se puede decir que sea la democratización del sonido de alta calidad porque cuestan 800 euros. Ni tan siquiera 799,99. El precio oficial es el redondo 800 euros. Y, probablemente, los valga.

Los materiales utilizados tanto en los propios auriculares como en los cables que los acompañan son de primera calidad. Para empezar, el imán es, como sucedía con los cascos MDR-Z7 previos, de neodimio, pero es el doble de grande. Eso quiere decir que tiene mucha más potencia de accionamiento que el anterior.

EstructuraAuricular
Ésta es la estructura de los auriculares MDR-Z7M2. Destaca la rejilla de resina sólida basada en la sucesión de Fibonacci, diafragma de polímeros de cristal líquido y aluminio, un imán de neodimio del doble de tamaño que en los anteriores MDR-Z7…

El diafragma, de 70 milímetros de diámetro, es capaz de reproducir frecuencias desde los cuatro hercios a los cien kilohercios con gran claridad. Además del imán de neodimio, están compuestos por una rejilla con un dibujo basado en la sucesión de Fibonacci realizada en resina rígida, diafragma de polímeros de cristal líquido (LCP) -por cierto, un material que se va encontrando cada vez en más industrias– y aluminio, todo ello encapsulado por unas almohadillas comodísimas. Están hechas con piel sintética y espuma de uretano. Y se adaptan, sin comprimir, al dibujo de la cabeza.

Cuando te pones los auriculares, las almohadillas resultan suaves y muy cómodas. Y logran que, a pesar de que los auriculares tengan un peso de 340 gramos, se puedan llevar durante horas sin sentir molestias. Eso sí, siempre es mejor utilizarlos sin gafas. A pesar de que en este caso, la espuma de uretano y el propio cosido de la piel permiten un buen ajuste, las patillas de las gafas generan casi siempre una rotura del aislamiento y algo de sobrepresión de las gafas sobre la cabeza. Al ser circum-aurales (las almohadillas no descansan sobre la oreja, sino que rodean totalmente los pabellones auditivos) no oprimen las orejas.

Los dos cascos están unidos por una diadema de aleación de aluminio muy sólida, que permite aventurar gran durabilidad.

Los cables

A menudo tendemos a minusvalorar ciertos componentes. ¿Alguien se fija cuando compra cualquier equipo en la calidad de los cables? Es posible que, incluso, cuando el dependiente que nos está atendiendo nos lo diga no hagamos ni caso. O si estamos comprando en línea sea lo último a lo que prestemos atención. Y es un error.

Una mala conexión, un cable mal aislado, pueden hacer que la diferencia de calidad de unos auriculares de 800 euros con respecto a otros de 200 se vaya al traste.

Por ese motivo, Sony ha colocado en la caja de los MDR-Z7M2, dos tipos de cable de alta calidad. Un cable de tres metros con hilo de cobre sin oxígeno (OFC, oxigen free cooper) con baño de plata y minienchufe estéreo y adaptador para enchufe Unimatch con baño de oro y un cable con conexión balanceada de 120 centímetros con la misma tecnología y conector en forma de L también bañado en oro.

IMG_0104El resultado de conjunto es un sonido que te invita a quedarte acomodado en el sillón, escuchando música.

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