Alexa, ¿para qué necesitabas una pantalla de 10 pulgadas?

El asistente digital de Amazon sigue teniendo ventaja en casi todo, pero  no consigo ver el valor añadido de la pantalla del Echo Show, el último miembro de la familia Alexa.

En el mundo de los asistentes digitales en el hogar hay tres contendientes fundamentales: Amazon, Google y Apple. La pieza básica de los tres son los sistemas con los que trabajan y los altavoces inteligentes. En cuanto a calidad de altavoces, no hay duda: los HomePod de Apple, pero el sistema que más se está expandiendo es Alexa, el de Amazon, por cierto, está soportado por el motor de Microsoft, Bing.

Tras haber presentado su familia ya numerosa -Echo, Echo Plus, Dot, Spot y Sub-, añade un nuevo miembro, el Echo Show. En línea con el Home Hub de Google, Amazon ha creado un equipo con pantalla. Es cierto que Spot ya tenía una minipantalla circular, pero ahora se trata de una pantalla de diez pulgadas en un formato 4:3.

La experiencia de uso del Echo Show está en línea con el resto de la familia que he podido probar desde hace unos meses y cumple con lo que prometían en la presentación y que contamos aquí en su día.

Vayamos por partes. Funcionar, funciona. Cumple con lo que dice, aunque hay un aspecto que no he podido comprobar y es la huella de voz. En Amazon lo llaman Speaker ID y en inglés funciona y se espera que esté disponible pronto en castellano. Se trata de que se puedan registrar las voces de varios usuarios de tal forma que, por ejemplo, a los más pequeños de la casa no se les permita realizar compras o acceder a cierto contenido o que muestre la agenda que corresponde al usuario que se la pida.

Como una tele

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El Echo Show tiene forma de prisma; el frontal es una pantalla de 10 pulgadas, pero los altavoces y el resto de componentes van en una parte trasera algo voluminosa.

El problema que tengo con el Show es de concepto. La pantalla permite una nueva forma de interactuar, pero en ocasiones es complementaria a la voz y se requieren las dos. Por otra parte, creo que hay que mejorar algo el interfaz visual. Pero el punto clave es el uso como reproductor audiovisual.

Unir un altavoz inteligente a una pantalla ha dado origen a un equipo voluminoso, de formato similar a un televisor de tubo con poco culo, pero con el suficiente para no poder utilizarlo como una tableta. No puedes ponértelo, por ejemplo, sobre las rodillas para ver una película, un videoclip, una serie o realizar una videoconferencia, como harías con una tableta. Además, tampoco tiene batería ya que está pensado para estar siempre activo -excepto cuando lo pones en modo Mute con un botón dedicado que corta la alimentación de la cámara y los micrófonos-, y el cable es un engorro añadido.

El Show está pensado para tenerlo en un lugar fijo a una altura adecuada para poder ver la pantalla y realizar videollamadas. El ejemplo que se da de uso es la cocina, como un asistente que te puede dar una receta paso a paso, contarte y mostrarte las noticias mientras cocinas o desayunas, comunicarte con el resto de la familia a través de la función Drop In con la que se puede llamar entre dispositivos Echo, o comprar directamente un ingrediente que acabas de agotar.

Controlador Zigbee

Al igual que el Echo Plus, este Show lleva integrado un coordinador Zigbee que le permite descubrir, comunicarse y controlar los dispositivos -lámparas, enchufes, videocámaras…- compatibles que tengamos en casa sin necesidad de instalar ningún aparato adicional (generalmente conectados al router y a la red eléctrica). Funciona de una forma totalmente transparente y sencilla, como lo hace el Plus.

En cuanto al precio, está en la cima de la familia Echo: 229,99 euros. Está disponible en dos colores; a mí me gusta más el blanco.

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