Alexa Echo Show, modo rutina

El uso de las acciones encadenadas es una de las mejores características de los Echo Show: no sólo te lo cuenta, sino que te lo muestra en la pantalla.

“Alexa, empieza mi día”. Con estas palabras se activa una de las rutinas preestablecidas en el nuevo Echo Show 5, que Amazon presentó a finales de mayo y puso a la venta a finales de junio. Por defecto, trae dos rutinas, una para comenzar el día y otra para terminarlo: “Alexa, buenas noches”.

Con la primera se inicia una secuencia en la que el Echo Show narra y muestra las noticias, la predicción meteorológica, el calendario, el correo electrónico (estos dos últimos si están habilitados) y el estado del tráfico. Mientras que el de buenas noches, apaga las luces que estén conectadas a un sistema inteligente y se despide con una frase al azar.

Se pueden crear nuevas rutinas desde la aplicación y se accede a ellas deslizando la pantalla con el dedo desde la derecha hacia la izquierda. En este tipo de usos es donde se echa de menos un desarrollo más completo de la huella sonora, un sistema que crea varios perfiles en función de la voz, pero no es capaz de discriminar entre usuarios para ofrecer por ejemplo las notificaciones de correo o el calendario de un perfil u otro. Dará siempre la información relativa al perfil de la cuenta de Amazon.

Una de las ubicaciones favoritas para este tipo de asistentes digitales por voz es la cocina. De hecho, siempre se destaca la posibilidad de consultar recetas y cocinarlas paso a paso sin necesidad de tocar la pantalla; sin embargo, el Echo Show 5, con este tipo de funciones, parece destinado a hacerse un hueco en la mesilla de noche.

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Cuando se tapa la cámara, se puede ver cómo una solapa plástica la cubre totalmente. Además, al desactivar los micrófonos, se enciende un LED rojo sobre el botón de Mute y se muestra una línea roja al pie de la pantalla.

Pero ¿quién va a meter un espía en el dormitorio? La puesta a la venta de este último Echo casi ha coincidido con el reconocimiento por parte de Google de que escuchan de forma activa el 0,2 de las conversaciones que captan sus Google Home.

La solución es simple: desactivar la cámara y los micrófonos. Como en otros equipos de este tipo -tanto de Amazon como de Google- la cámara se cubre físicamente con una pestaña plástica con lo que queda cegada (y las funciones que la necesitan, desactivadas). Se puede mantener la cámara fuera de juego y los micrófonos abiertos o desactivarlos. En este caso, un LED rojo sobre el botón Mute indica que están desactivados y también se muestra una línea roja en la base de la pantalla.

Ahora la pregunta es: ¿para qué queremos un asistente de voz si le inutilizamos los micrófonos?

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