Movistar Car, seguridad y conectividad en tu coche por tres euros

¿Cuántos años tiene tu coche? ¿Más de cinco? ¿Menos de cinco pero compraste el básico? Te puede interesar este pequeño aparato de Movistar

Desde hace un lustro, incluso más tiempo en coches de gama alta o como opción, algunos modelos llevan incorporado un sistema de alerta de accidentes. En caso de colisión, se activa una cascada de llamadas que termina en el 112 para dar datos básicos: localización, modelo…
Es una buena idea, tanto que el año pasado entró en vigor en Europa el eCall, un botón de llamada de emergencia que comunica a las autoridades de tráfico los datos necesarios en caso de un accidente.
Pero si nuestro coche tiene más años o no tuvimos en cuenta esa opción, ¿debemos cambiar de modelo para poder tener ese beneficio?
La respuesta la ha dado Telefónica con su servicio Movistar Car. Está dirigido a los propietarios de coches no conectados que quieren modernizarlos con WiFi para los ocupantes, sistema de aviso de accidentes, servicio de localización del coche y navegación, junto con el complemento de ciertos servicios comerciales.
Movistar Car, aviso, no es gratis. Cuesta tres euros al mes, aunque el primero es de prueba y no lo cobran. Es interesante si tu coche no tiene navegador ni localizador y también si viajas acompañado de pasajeros que comparten los datos de tu tarifa (hijos, parientes, el amigo que siempre está al límite de sus datos…). En caso contrario, evidentemente, no vale la pena.
El servicio estrella desde mi punto de vista es el avisador en caso de accidente. Si viajara a menudo solo y mi coche no tuviera eCall o similar, ya me compensarían los 36 euros anuales. Es más dudoso el uso como navegador GPS: ¿quién no tiene un móvil que admita un navegador? En este caso, Movistar Car tiene la ventaja-inconveniente que no se puede interactuar sobre la ruta una vez en marcha. Se supone que vamos conduciendo. Hay que añadirle otro inconveniente: con el navegador el móvil se calienta mucho.
Los servicios de Movistar Car se gestionan a través de una app gratuita disponible para móviles Android e iOS -yo lo he probado en un iPhone-.

Tres gigas para compartir

No está mal, en los casos que he comentado antes (hijos, parientes, el amigo que siempre está al límite de sus datos…), es WiFi de abordo. Esos mismos tres euros proporcionan tres gigas al mes que se pueden compartir con cinco dispositivos. Hay que pensar que si, por ejemplo, viajan cinco personas en el coche y tres quieren ver películas distintas, en un trayecto de Madrid a Valencia se han fundido los tres gigas. Tal vez deberían ser más generosos con los gigas, sobre todo porque puede ser que estén viendo contenido de Movistar +.
El sistema recuerda el último punto en el que se desconectó, por lo que nos podrá indicar el camino de vuelta al coche si no sabemos dónde hemos aparcado.

Recopilador de datos

Hasta aquí lo mejor. Sin embargo, Movistar Car se comporta como un recopilador de datos con interesas comerciales. Es normal que la app solicite la información del usuario y del coche, pero es muy insistente con otro tipo de información, como la fecha de ITV, la compañía de seguros, el vencimiento de la póliza. Es verdad que esa información sirve para que pueda informar de mantenimiento con consejos y con alertas, pero una de las patas de Movistar Car son las ofertas al usuario y mucho me temo que va ha haber cierto cruce de datos.

Puesta en marcha

Cuando un usuario se da de alta en Movistar Car, se activa un protocolo logístico y una compañía de transportes envía el equipo al domicilio establecido. Es una caja pequeña, de hecho podía ser todavía mucho más pequeña y cabría en el buzón sin necesidad de tener que esperarla en casa, que contiene el dispositivo y una guía de instalación y uso.
A priori, lo más difícil parece conectar el equipo (algo parecido a un euroconector) al coche. Para ello, hay que localizar dónde está el OBD de nuestro modelo de automóvil. Para quienes no lo sepan -era también mi caso-, el OBD es el puerto que usan en los talleres para acceder a la información del ordenador del coche. En los modelos actuales está totalmente accesible, aunque en otros anteriores es posible que se encuentre dentro del salpicadero y haya que retirar alguna pieza. Afortunadamente, en mi caso, está totalmente accesible.
Hay que descargar la aplicación Movistar Car, registrarse, escanear con el móvil el código QR de la etiqueta, enchufarlo al puerto OBD, arrancar y recorrer un par de kilómetros. A partir de ahí, ya está en marcha. Por su cuenta crea una red WiFi cuya contraseña y nombre podemos cambiar y una vez activada podemos conectarle hasta cinco dispositivos.
Para que funcione, tiene que estar en marcha el motor y, para evitar que se desconecte en semáforos o paradas cortas (Stop & Start), tiene un sistema que le da una autonomía de cuatro minutos. Si la parada es más larga, se apaga, aunque, con buena cobertura móvil, se reconecta en muy poco tiempo.
En coches compatibles, puede acceder a datos de diagnóstico y prevenir o avisar de averías en curso o inminentes, pero es algo que no he podido comprobar, lo mismo que el aviso por accidente. Afortunadamente.

2 comentarios

  1. Pablo Arroyo Contestar

    Como apunte, pues yo llevo usando dispositivos OBD desde hace muchos años, tanto de diagnosis pura (VCDS, OBD11) como de diagnosis/recuperación de datos (ELM327), el que entre el Start&Stop no significa que se vaya a desactivar la alimentación del puerto de diagnosis. Este puerto está alimentado bajo un positivo bajo llave que se actualiza va cuando se pone el contacto. El Start&Stop no implica desconectar el contacto.

    • Javier López Tazón Autor de la entradaContestar

      Hola, Pablo. Ésa es la lógica. Sin embargo, el Movistar Car está diseñado para funcionar con el motor encendido.

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