Google Pixel 4: ahora parece que dos cámaras son mejor que una

Precio alto, diseño regular, funciones experimentales, cámara trasera dual, ausencia de 5G… Los nuevos Pixel 4 y 4 XL le sirven a Google para adelantar lo que vendrá.

Soy de los que creen que Google no ha lanzado la gama Pixel para hacer negocio ni para vender decenas de millones de unidades. Ni lo apoya con campañas importantes de marketing -que podría hacerlo- ni lo pone a un precio razonable -que también podría-. De hecho, pienso que mantiene un perfil comercial bajo para no competir con sus propios clientes, es decir, con el resto de fabricantes de móviles que utilizan Android como sistema operativo y Google Services. Vamos, que continúa la política de la gama Nexus.
La gran novedad de esta edición de los Pixel es el paso de la cámara principal simple a la dual. Vaya por delante que todavía no los he probado, pero todo lo que he leído sobre la cámara es bueno, con la salvedad de que incluyen únicamente dos cámaras: angular y telefoto, por lo que no puede aspirar a los efectos dramáticos o de enorme superficie retratada que logran otros que sí montan un tercer objetivo, desde Huawei hasta Apple.
Se podría decir que Google ha transigido a medias entre su postura del año pasado con una única cámara y el resto, efecto Bokeh incluido, responsabilidad del software. Al menos, es un paso, aunque, a cambio tenga que colocar en la espalda del Pixel un bloque cuadrado al estilo del iPhone 11 Pro en el que ha montado las dos cámaras traseras.

Mostrar lo que puede hacer Android

Pero en lo que más trabaja Google y lo que quiere demostrar es la potencia y la evolución de Android. De ahí que, al margen de las cámaras y de la puesta al día del procesador (lleva el Snapdragon 855 de Qualcomm), las novedades lleguen por la vía de nuevas funcionalidades. Una de ellas, el desbloqueo facial. A pesar de fallos iniciales como que funcione también con los ojos cerrados (lo van a solucionar con un parche para evitarlo), parece que trabaja correctamente (la compatibilidad con apps se irá incrementando), algo que Android necesitaba demostrar porque desde el iPhone X Apple lleva una ventaja sustancial en este terreno. No deja de parecerme un tanto raro que pudiendo integrar un lector de huellas ultrasónico bajo la pantalla (el procesador 855 lo permite) prescinda de él. Tal vez, siguiendo la línea de Apple y confiando la seguridad en el desbloqueo facial exclusivamente.
Manejar un móvil por gestos (Motion Sense) puede ser anecdótico y lo considero más un efecto demo, que, por otra parte, ya lo había incorporado LG con sus G8. Considero mucho más relevante que se controle de forma clara y correcta con la voz.
Otras dos características novedosas y que requieren muy probablemente del procesador neuronal que lleva embebido el Snapdragon 855 son Live Caption y Transcripción instantánea. La primera traslada de voz a texto lo que están diciendo en un vídeo o película y la segunda lo que estamos grabando. La pega es que de momento sólo funciona en inglés.
La memoria interna también ha sido bastante criticada: se puede configurar con 64 o con 128 gigas y sigue sin contar con ranura para insertar una tarjeta SD. Además, ya no ofrece almacenamiento ilimitado para fotos y vídeos en la máxima resolución, sino que los comprime.
Los precios arrancan en 759 euros para el Pixel 4 y 899 para el XL. Si optamos por 128 gigas de almacenamiento, pasamos a 859 y 999 euros, respectivamente.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.