Philips quiere que su sistema Hue sea más sencillo y menos ‘techie’

La nueva gama de iluminación inteligente está conectada -también- por Bluetooth, una tecnología muy conocida en comparación con Zigbee y más fácil de configurar que la basada en puentes

Para configurar un sistema de iluminación inteligente, como Hue, no sólo hay que cambiar las bombillas, sino que también debemos conectar un equipo (el bridge o puente) a nuestro router que nos permita controlar inalámbricamente las diferentes lámparas desde una aplicación en el móvil. No es algo excesivamente complicado, pero nos ocupa un puerto del router y otro enchufe eléctrico. A cambio, permite un control grande del sistema de iluminación, no sólo apagar, encender, cambiar el color o la intensidad.
Si no nos importa renunciar a ventajas como manejar las luces desde fuera de casa (simulación de que hay gente en casa, por ejemplo), programar temporizadores, rutinas (atenuar las luces del cuarto de estar y apagar las del pasillo cuando vemos una película…), conectar hasta 50 lámparas o manejarlas por voz utilizando asistentes digitales (Alexa, Siri, Google) o si sólo queremos probar y ya veremos, el Bluetooth es mucho más sencillo. De hecho, basta colocar la bombilla, descargar la aplicación al móvil y seguir los pasos. La propia app localizará la bombilla y la vinculará. A partir de aquí las opciones son pocas y dependerán del modelo que hayamos comprado: podremos encender, apagar, manejar la intensidad y seleccionar unos pocos modos y, en caso de que la bombilla sea de color, elegir el tono en el que queremos que luzca. Además, se limita hasta un máximo de 10 bombillas y hay también una limitación de distancia máxima desde la que se puede controlar (10 metros aproximadamente).

También Bluetooth, no en vez de

La nueva gama Hue no sustituye el protocolo Zigbee por la conectividad Bluetooth, sino que añade esta última. De esta forma, podemos empezar con una o unas pocas lámparas y controlarlas por Bluetooth y terminar con un sistema de iluminación de 50 equipos conectados a un puente a través de WiFi y dándoles órdenes desde el reloj inteligente.

Hablo de bombillas, pero el catálogo de Philips no sólo incluye este elemento. Entre las novedades que presentaron en la IFA berlinesa y que ahora han traído a Madrid se pueden encontrar bombillas de filamento que, siendo LED, imitan la calidez y la forma de las ya prohibidas incandescentes, la lámpara Go, con batería ampliada hasta cuatro horas y 520 lúmenes en lugar de los 300 de la versión anterior, un enchufe inteligente que permite encender o apagar cualquier equipo que se le conecte, un botón inalámbrico para controlar los equipos conectados o tiras de luz que se pueden colocar también en exteriores.
Parece que en Philips han querido darse prisa en lanzar esta nueva serie compatible tanto con Zigbee como con Bluetooth y no han afinado en las aplicaciones. Digo las, porque son dos (o tres) las app que debemos descargar si se van a utilizar sistemas Zigbee y Bluetooth.
La idea que manejan es que una vez que tienes montado el puente y todo conectado por WiFi, ¿para qué vas a usar la conexión Bluetooth? Por ejemplo, ¿para el trastero?, ¿el garaje?, ¿la casa de la playa?…
Todavía habrá que sumar una tercera app cuando a principios del próximo año lleguen los Hue Play con el conector HDMI. Es un sistema que va a permitir conectar hasta cuatro equipos (videoconsola, blu-ray…) a los Play para recrear un efecto ambilight: proyectar el color dominante fuera de la pantalla de la tele.

Creo que en este texto, hasta ahora, había escrito tres veces la palabra Philips. Cada vez que la he tecleado he pensado lo mismo: vaya lío tienen con la marca. Antes Philips era Philips, pero los tiempos cambian, y fue desgajando divisiones y creando sociedades a veces en mayoría y otras en minoría con otros fabricantes para seguir con la marca Philips. Por ejemplo, pasó en televisores, en monitores… Y la multinacional holandesa se centró en determinadas áreas a la vez que cambiaba la denominación de otras. Por ejemplo, en iluminación pasó a ser Philips Lighting, hasta que, tras un par de años operando como empresa independiente, decidió que había llegado el momento de representar esa independencia con un cambio de nombre. Así, en 2018 se anunció que pasaba a llamarse Signify. De ahí mi extrañeza cuando recibo una convocatoria de Philips Hue. Y perdón por la digresión.

Los precios

Una bombilla led estandar puede costar unos 10 euros (depende mucho de la forma, potencia…). Si le añaden conectividad -compatible con Zigbee y Bluetooth- y las ponen guapas como las Hue Filament que se ven en la foto el precio se duplica o triplica: 19,95 euros, 24,95 y 29,95 en el caso de la globo.
El Hue Go con batería para cuatro horas, con luz de color y 520 lúmenes, cuesta 79,95 euros, mientras que el enchufe inteligente baja a 29,95 y el botón Smart Button, a los 19,95. Las tiras de luz cuestan 89,95 (dos metros) y 159,95 la de cinco metros.

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