La doble pantalla del G8X ThinQ de LG me ha defraudado

LG presentó su opción ‘Dual Screen’ hace casi un año y desde entonces ha avanzado poco. Es mucho más ligera que la original, pero la interfaz sigue siendo caótica.

He sido un defensor de la pantalla dual de LG. Me parecía una forma sencilla y rápida de afrontar la moda de las pantallas flexibles. Además, en los primeros escarceos, las aproximaciones de Samsung y Huawei no estuvieron ni tan bien resueltas ni tan próximas a la comercialización, respectivamente, como hacían creer.
La de Samsung, por ejemplo, resultó un fiasco frente al cual decidieron actuar con rapidez, y tampoco se puede decir todavía que sea un éxito comercial. Y la de Huawei ni se ha visto en las estanterías.
Entre medio surgió la alternativa LG: mediante una funda que se añade al móvil se le dota de una segunda pantalla. Pueden hacerlo porque son fabricantes de pantallas OLED, dominan la tecnología. Supuestamente, también para hacer pantallas flexibles. Que se puedan plegar en un ángulo de 0 grados es otra cosa.
El lector observador podría haberse dado cuenta de que estaba escribiendo en pasado cuando hablaba de la pantalla dual de LG: “Me parecía una forma sencilla y rápida…”. Pero han pasado muchos meses, casi un año, desde que vimos en febrero las primeras carcasas con esa pantalla que se acopla al móvil. Y ha avanzado poco. Sí que es más ligera, pero el resultado de unir un móvil ya de por sí grande con una pantalla externa, más el mecanismo para mantenerlos como una unidad hace que el conjunto sea poco transportable. Vamos, que no hay quien se lo meta en el bolsillo. Ni en el del pantalón ni en el de la chaqueta, a no ser que seas de tamaño XXXL.

Se crea una pantalla grande, pero de formato casi cuadrado

El tamaño, de cualquier manera, es un sacrificio que algunos podrían estar dispuestos a pagar por una pantalla grande, pero aquí nos encontramos con el mismo problema que ofrecen Samsung o Huawei: el formato. Al que hay que añadirle que, cuando partes la pantalla, dejas un espacio enorme entre las dos partes.
Al final, en los tres casos, LG, Samsung y Huawei se produce la misma paradoja: se multiplica por dos la pantalla, pero se pasa de un formato apaisado a otro casi cuadrado. El resultado es que la superficie para ver contenido audiovisual del estilo de series, películas, vídeo de Youtube… es la misma que en un móvil con pantalla “normal”. Y para otras cosas, como usar una parte de la pantalla para visualizar mientras la otra la empleamos para abrir una segunda aplicación, un teclado virtual, un panel de control… la opción de LG se muestra tanto o más competitiva que las carísimas pantallas flexibles, pero es poco intuitiva y hay que aprender cómo manejarla en cada una de las situaciones. Perdón, pero no se ha hecho un buen trabajo en el terreno de la experiencia de usuario.

Dual Screen ahora con el ‘móvil de Harry Potter’
El LG G8 X con la pantalla doble se convierte en un terminal enorme y pesado. Casi centímetro y medio de grueso y 324 gramos.

LG ha montado la última versión de la Dual Screen -pantalla dual- sobre su G8, ese móvil que se puede manejar con un pase de manos al estilo de Harry Potter pero sin varita. El resultado de G8 más la pantalla extra es un pequeño monstruo: 324 gramos; 16 centímetros de alto, por 7,5 de ancho y algo menos de 1,5 de grueso. La pantalla dual se coloca como una funda y se conecta con el móvil a través del puerto USB tipo C que sirve para cargar el G8 y para sincronizarlo con el ordenador. Para poder cargarlo, ya que el USB está ocupado, hay que recurrir a un adaptador de USB C a cargador magnético. Eso sí, el adaptador se suministra de serie en la caja.

Hay que conectar la funda pantalla al USB tipo C que sirve para cargar el móvil, así que se debe recurrir a un adaptador.


A cambio, como ya contamos aquí, el móvil cuenta con el último y más potente procesador de Qualcomm hasta el momento (en estos días el fabricante americano de procesadores está presentando la nueva generación), el 855, un buen conjunto de cámaras, una pantalla generosa y de calidad y, para el que quiera emular a Harry Potter, una interfaz que se puede utilizar con gestos sin necesidad de tocar el móvil.
El G8, sin la pantalla extra, cuesta 549 euros y el G8X, con su pantalla, 899 y en estos días regalan un altavoz LG WK7 valorado en 149 euros (es un altavoz inteligente compatible con Google Assistant y certificado por Meridian). Los dos, el móvil y el móvil con la funda están en promoción.

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