Amazon Echo 2020, sonido redondo

El Echo de cuarta generación, esférico y con un módulo Zigbee para controlar los equipos conectados de la casa, en modo escucha: se enciende un led azul en la base.

La última generación de Echo, los altavoces digitales de Amazon, no sólo cambia de diseño; también es compatible con Dolby Atmos estéreo e incorpora un controlador Zigbee.

Parece que este año todos los fabricantes de altavoces han descubierto las bondades de la esfera. Google, Apple y Amazon han diseñado sus últimas propuestas con forma esférica o casi. Y el Echo de cuarta generación que estamos probando desde hace unas cuantas semanas también se ha sumado a la tendencia.

Es una bola cuyo exterior es de plástico (mitad de la parte trasera y base) y malla de tela para cubrir las membranas y la estructura y dejar pasar el sonido. Pesa casi un kilo a pesar de que no llega a los 15 centímetros de diámetro. Y eso es bueno. El peso suele indicar dos cosas: calidad de los componentes y resistencia frente a la vibración.

Como altavoz, llega con el sello de Dolby Atmos, que, si bien es cierto que antes se prodigaba bastante menos, no es menor cierto que avala en principio la calidad del sonido. La forma esférica y el uso de dos tweeters de 0,8 pulgadas (altavoces para rangos agudos y / o medios) en lugar de uno y un woofer de tres pulgadas que se hace cargo de los graves le sirve a este Echo para rendir un sonido estéreo, aunque sacrifica los 360 grados.

Así como la versión anterior tenía forma cilíndrica y no había frontal y trasera, en este modelo sí que hay que tenerlas en cuenta. A pesar de que desde Amazon digan que el propio Echo regula el sonido en función del espacio en el que esté ubicado, hay que colocarlo de forma que los tweeters apunten hacia donde queremos que se proyecte el sonido.

La calidad que proporciona es bastante buena, con un sonido agradable dentro de unos rangos de volumen adecuados. Si nos pasamos aumentándolo se va a distorsionar y si lo bajamos mucho, perderemos matices. Pero es que, a pesar del sello Dolby y de que hayan incorporado un tweeter más, éste no es un altavoz para melómanos. Para ellos, Amazon ya lanzó en Echo Studio (y hay otras opciones con mejor sonido, aunque también sean más caras). Este Echo es un asistente digital con buen sonido y con compatibilidad Zigbee, no es un equipo de alta fidelidad.

El led rojo en la base indica que los micrófonos están desactivados.

Para escucharte bien cuando le invocas con la voz Alexa (se puede cambiar por Amazon o Echo), cuenta con siete micrófonos distribuidos en su superficie. Al escuchar, se enciende un círculo de led azul alrededor de la base, cambiará de color a naranja y, cuando se desconectan los micrófonos, al rojo. Como en otras versiones de Echo, tiene un botón para desconectar electrónicamente los micrófonos; en este modo no presta atención. La preocupación por la privacidad no se expresa únicamente en la desconexión de los micros, sino que permite, por ejemplo, escuchar y borrar las grabaciones. Y se puede hacer utilizando la voz diciendo: “Alexa, elimina todo lo que he dicho hoy”.

Las funciones que más se piden a Alexa, además de las manidas de contar chistes, preguntar por el tiempo que hace o la hora, son las relacionadas con la música. Vaya por delante que, a pesar de que sea uno de los asistentes más avanzados, no siempre interpreta bien lo que le pedimos, pero generalmente acierta. Es compatible con la mayoría de los servicios de música: Amazon Music, Apple Music, Spotify, Deezer… y también se puede conectar con emisoras de radio. Si utilizas un Fire TV, puede ser una buena idea conectarlo para escuchar la tele (o la Play…).

Hemos visto el Echo como altavoz y como asistente digital, pero en esta ocasión, también han integrado un controlador Zigbee. ¿Y qué es eso? Básicamente es un protocolo de comunicación inalámbrica de bajo consumo, para transmisión de bajas tasas de datos, barato y sencillo. En torno a este protocolo se ha constituido una alianza para establecer los estándares de interoperabilidad de equipos domóticos. De esta forma, decenas de fabricantes están creando equipos compatibles que pueden comunicarse entre sí. Vamos, que con este Echo (igual que antes sucedía con el Echo Plus) se puede pedir que se encienda una bombilla de Philips, Xiaomi, Lenovo… que sea compatible con Zigbee, o poner en marcha una cafetera, el aspirador, cerrar las persianas (mecanizadas, claro)… Es cómodo, aunque yo sigo utilizando en interruptor para encender las luces…

Si tiene micrófonos, altavoces y está conectado… se podrá hablar con otra gente, ¿no? Sí, se puede. Y de diversas maneras. Por ejemplo, si tienes distribuidos varios Echo por la casa (habitación de los niños, cuarto de estar, cocina…) puedes enviar mensajes de voz a través de Drop In. Y lo puedes hacer a un altavoz concreto como si fuera un interfono o a todos simultáneamente: “Alexa, di que la comida está lista”. También se puede emplear para llamadas. En este caso, previamente hay que sincronizar los contactos telefónicos con la app Alexa. Se puede iniciar o contestar llamadas entre dispositivos Echo, o bien, de un Echo a un móvil que tenga descargada la app Alexa.

Con la prevención de que no es un altavoz para melómanos, Amazon ha logrado un asistente digital con buen sonido. Y, como nos tiene acostumbrados, a un buen precio: 99,99 euros (ha estado durante el Black Friday 30 euros más barato).

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