La nueva gama G de Motorola recorta sus precios

Moto G10 y G30, dos opciones sencillas y completas con unos PVP muy competitivos.

Trasera del Moto G30, con el bloque de cámaras. La principal es de 64 MP; las otras tres son un súper gran angular de 118 grados, un macro (2MP) y un sensor de profundidad (2 MP). El G10 tiene la misma distribución pero con la cámara principal de 48 MP.

Hace ya muchos años, el director general de una compañía de móviles comentaba en un corrillo de periodistas que apostar por los precios bajos era una temeridad. “Siempre habrá alguien que venda más barato que tú”, sentenciaba.

Hace menos años, cuando Juan Carlos de la Vela abandonaba su puesto de director general de Motorola para España y Portugal, Motorola vivía una particular esquizofrenia en nuestro país entre una dirección local que quería poner su foco en los terminales de gama alta en los que destacara la innovación (equivalentes a la gama Razr) y la dirección global que apostaba por vender mucho aunque fuera a bajo precio.

Ganó la segunda opción. Pero las idas y venidas entre los extremos se continúan produciendo. De repente, parece que el caballo ganador son los terminales de alta gama y de pronto lo es el móvil barato. Y así llegamos a los actuales Moto G10 y G30.

Antes de seguir con la novedad del día, los nuevos terminales G10 y G30, conviene dar un repaso a cómo se distribuye el catálogo de móviles de Motorola. En la cúspide está el aspiracional Razr, el móvil plegable con formato de concha al estilo del clásico Razr. Un paso por debajo se encuentra la familia Edge: pantallas infinitas, mejores diseños… y precios bastante altos (el de salida del Edge+ eran 1.199 euros, aunque ahora esté en 699). La gama media está señalada por la letra G. Es donde se pueden encontrar más opciones diferentes con precios contenidos, está muy cerca en precios y prestaciones la familia One, ahora volcada en la imagen y antes en el proyecto Android One. Y, para terminar, los básicos: la serie E o precio, precio y precio.

Gama media a precio (casi) de baja

Motorola ha desvelado las características de sus nuevos G, la gama media. Y también sus precios. La presentación, al margen de que fuera un acto por videoconferencia en toda Europa -más de 60 periodistas conectados simultáneamente-, parecía la de unos terminales antiguos. O yo tenía mal día, o no hubo una característica que me hiciera redoblar la atención. Hasta que llegó el precio. Y es que si ya de salida los G10 y G30 cuestan, respectivamente, 149,99 y 179,99 euros, dentro de unos meses van a ser más baratos que los móviles de la serie E.

Lograr esos precios implica varias cosas. La primera, los procesadores. ¿Puede llevar un terminal de gama media un Snapdragon 460? Pues, según Motorola, sí. La segunda los materiales: no esperemos cristal en la trasera, ni marcos de acero inoxidable.

Sin llegar a la bola de partido del precio, las características del G30 son las propias de un gama media con algún destello. Por ejemplo, los 64 millones de píxeles de la cámara principal o la batería de 5.000 miliamperios, también en la parte alta de la tabla, a lo que hay que añadir la compatibilidad con carga rápida TurboPower 20, que le da en veinte minutos energía para doce horas. El procesador de este modelo es el Snapdragon 662 de Qualcomm, sin G detrás (que identifica los procesadores orientados al gaming) y sin compatibilidad 5G.

Ojo, porque la 5G se está utilizando como un banderín para vender más móviles, pero ni 2020 ha sido el año del despertar de la quinta generación de telefonía móvil ni 2021 lo será si no cambian mucho las cosas, al menos en nuestro país. Si alguien quiere que sea 5G, Motorola tiene sus opciones 5G en la gama G a buen precio: Moto G 5G, 249 euros; pero ni el G30 ni el G10 son 5G.

La pantalla de este G30 esconde otra buena sorpresa: 90 hercios de refresco, aunque habrá que ver si penaliza la duración de la batería. El tamaño es de 6,5 pulgadas de diagonal con una resolución HD+ (1.600 x 720 píxeles), realmente ajustada.

El G10 cuesta 30 euros menos. Calculemos. Un móvil debería durar al menos dos años, 24 meses, 96 semanas. Eso supone unos 0,31 céntimos semanales… Y merece la pena el esfuerzo para dar el salto del G10 al G30.

La pantalla tiene la misma resolución y tamaño -no así refresco de 90 hercios-, pero la cámara principal baja hasta los 48 millones de píxeles, también con un sistema de cuatro cámaras. Sin embargo, el punto en el que más divergen es en el procesador. Ambos son de Qualcomm, pero el G10 lleva un 460, con cuatro gigas de RAM en lugar de los seis del G30. El almacenamiento es la mitad: 64 gigas frente a 128 del hermano mayor, aunque en ambos casos se pueden utilizar tarjetas microSD de hasta 512 gigas. Vamos, que compensa el esfuerzo de pagar 30 euros de diferencia.

2 comentarios

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