Redmi Note 9T, 5G asequible a cambio de otras cosas

Xiaomi logra marcar un precio por debajo de 250 euros para un terminal 5G, pero con una cámara un poco justa y un diseño muy de plástico.

Aquí, en el ángulo superior derecho de la pantalla, se puede apreciar la pequeña diferencia: 5G.

¿Crees que necesitas sí o sí un móvil 5G? ¿Reemplazas tu móvil cada dos años o más y piensas que el año que viene la 5G tendrá ventajas reales? Si contestas que sí, te invito a seguir leyendo. Si no, es mejor que busques otras opciones, porque la ventaja de este Redmi Note 9T es exclusivamente la compatibilidad con redes 5G.

Xiaomi, que puede presumir de consolidarse como la marca que más móviles vende en España, sumó un nuevo terminal a su familia Redmi Note (ojo, no confundir con los Note de Samsung). El 9T, con ese afán democratizador de la tecnología que muestra Xiaomi, debería ser el terminal de entrada 5G más barato del mercado, aunque les ha salido al mismo precio que el moto G 5G de Motorola: 249,99 euros.

Tal y como está a día de hoy la red 5G en nuestro país, yo me inclinaría por dedicar el sobreprecio de contar con conexión 5G a otras características, como la propia cámara, algo más de RAM o, depende de tus gustos, el diseño.

Cámara y batería son dos de los aspectos que más valoramos a la hora de comprar un móvil. En este caso, la cámara es el eslabón más débil. La lente principal cuenta con un sensor de 48 millones de píxeles y trabaja con la tecnología “pixel binning“, es decir, que agrupa la luz de cuatro píxeles para conseguir uno mucho mayor y capaz de atrapar más luz. Así, las imágenes tendrán una resolución final de doce millones de píxeles, aunque con mayor nitidez.

El conjunto de cámaras por el que han optado es: gran angular para la principal, macro de dos megapíxeles y sensor de profundidad para conseguir retratos con un buen recorte sobre el fondo. Aquí hay un aspecto positivo y es que el modo retrato permite tomar fotos no sólo de rostros, sino de objetos. Es algo que sólo algunos móviles de alta gama dejan hacer. Habitualmente, sólo se activa si lo que se encuadra es un rostro.

El software que acompaña a la cámara es bastante completo, con su modo nocturno incluido. Otra cosa es cómo se comporte el hardware de este terminal para lograr unas fotos de calidad incluso en ambientes oscuros. Y lo hace un poco regular en fotos con poca iluminación. Cuando la luz es buena, prácticamente no hay móvil que no haga unas tomas decentes, pero de noche…

Sé que la tendencia es pasar del tele y optar por el macro, cuando con un tele se pueden obtener buenas tomas macro. Xiaomi se ha apuntado a la moda del macro, pero el 9T no logra la espectacularidad de un buen macro. Así que, prácticamente, nos quedamos con una cámara gran angular apoyada por un sensor de profundidad. Sinceramente, preferiría que hubieran optado por un tele o por un súper gran angular, que es otra de las tendencias en cámaras de móvil.

La batería es el lado bueno del binomio cámara y batería. Es grande, bastante grande. De hecho, con sus 5.000 miliamperios tiene la capacidad de la que antes presumían las baterías externas. Con un uso medio se le pueden sacar dos días de rendimiento. Cuenta con la ventaja añadida de la carga rápida de 18 vatios, con cargador en la caja.

Lo que no viene en la caja son los auriculares. El terminal sí mantiene el conector de 3,5 milímetros para cascos y también presume de sonido estéreo con dos altavoces en los dos extremos superior e inferior.

La pantalla es suficiente. Para mi gusto, es grande: 6,5 pulgadas, lo que obliga a un terminal de más de 16 centímetros de largo. La batería (no sólo) le obliga a tener un grosor generoso: nueve milímetros. Y el peso se les va hasta los 200 gramos, cuando el chasis y la trasera son de policarbonato. La ventaja es que la trasera está texturizada lo que le da un buen agarre y no se dejan huellas. No sucede lo mismo con la pantalla, el protector es un imán de marcas de dedos. Cuenta con una capa de Gorilla Glass 5.0.

Pero, lo más destacado de este terminal es su conectividad, tanto por la arquitectura de las antenas 360 grados para capturar la señal en cualquier posición, como por la posibilidad de llevar dos tarjetas SIM 5G, algo que otros móviles, incluso flagships no comparten. Además, la segunda SIM no invalida el hueco para una tarjeta de memoria SD extra. Ojo, es importante, porque el modelo básico llega con 64 gigas de almacenamiento. Cuando se sube a las 128 el precio pasa a los 269,99 euros. Veinte euros, por otra parte, bien empleados para conseguir 64 gigas extra.

Las cámaras están agrupadas en un círculo en la parte superior central de la trasera. Como se puede apreciar en la imagen, el material es plástico texturizado que permite un buen agarre.

El truco para contener precios es reemplazar con plástico el cristal y el metal del chasis y la trasera, utilizar componentes más baratos en las cámaras, montar pantallas medias (esta es una IPS Full HD+ -2.340 x 1.080 píxeles- con un brillo de 450 nits) y, fundamental elegir un procesador suficiente pero no excesivo. Xiaomi ha optado por el Dimensity 800U, de Mediatek, la competencia del eterno Qualcomm.

La serie 800, con tecnología de siete nanómetros, es la gama media de Mediatek, entre las series 700 y la 1000. Es un procesador que le permitiría al móvil que lo monte cámaras de hasta 64 millones de píxeles y refrescos de pantalla de hasta 120 hercios. Pero lo fundamental en este caso, es que ofrece conectividad 5G, tanto Stand Alone (SA), como Non Stand Alone (NSA), así como agregación de portadores (CA) y una doble SIM 5G. A cambio, no puede con el WiFi 6.0.

El procesador hace su trabajo en tareas exigentes, incluso con videojuegos. Y se muestra muy fluido a pesar que la interfaz propia de Xiaomi (en este caso sobre Android 10) se está haciendo cada generación más pesada. Todo sería más ligero si esta MIUI 12 fuese menos exigente o, a cambio, se contara con más memoria RAM. Viene equipado en las dos versiones, de 64 o de 128 gigas de almacenamiento, con cuatro gigas de RAM.

Como medida de seguridad en el desbloqueo, han acudido a otra moda. No, no se trata del escáner de huellas bajo la pantalla, sino al lector de huellas en el botón lateral de encendido. Está en un lugar cómodo y se identifica al tacto perfectamente.

Como dicen en Xiaomi, un terminal para democratizar la 5G y llevarla a un rango de precio justo por debajo de 250 euros. Aunque eso signifique olvidarse de otras características interesantes.

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